Si tu almacén ocupa media nave, tus operarios pierden tiempo buscando referencias y los errores de picking te cuestan devoluciones, un almacén automático vertical resuelve los tres problemas a la vez: concentra la mercancía en altura, lleva cada artículo hasta el operario y le indica exactamente qué coger. En MC Comercial somos distribuidores oficiales de Modula y llevamos más de 30 años diseñando e instalando almacenes en Málaga, Andalucía y Levante. Antes de venderte una máquina, te decimos si de verdad te compensa.
La mayoría de empresas que nos llaman no tienen un problema de metros cuadrados. Tienen un problema de metros cúbicos desaprovechados. Estanterías de 2 metros en naves de 7 u 8 metros de altura libre, pasillos anchos para que pase una persona con un carro, cajas apiladas en el suelo porque «ya no cabe nada» y referencias pequeñas repartidas por toda la nave.
Las consecuencias se notan en la cuenta de resultados:
Un almacén automático vertical ataca directamente cada uno de estos puntos.
Un almacén automático vertical (también llamado almacén vertical automático o VLM, Vertical Lift Module) es una torre cerrada con dos columnas de bandejas y un elevador central que, a petición del operario o del software, extrae la bandeja que contiene el artículo y la deposita en una bahía de trabajo situada a altura ergonómica.
Su funcionamiento se resume en cuatro pasos:
El principio clave es el de producto a persona: la mercancía viene al operario, no al revés.
Al trabajar en altura y eliminar pasillos, un almacén vertical automático puede liberar hasta un 90 % de la superficie de suelo que ocupa una instalación equivalente de estanterías convencionales para pequeño material (dato de fabricante, variable según altura de la nave y tipología de la carga). Además, el sistema mide la altura real de la mercancía en cada bandeja y reasigna las ubicaciones para no desperdiciar volumen. En los equipos Modula, las guías de las bandejas tienen un paso de 25 mm, lo que permite ajustar la densidad de almacenamiento casi al milímetro.
Ese suelo liberado puede convertirse en zona de expedición, de montaje, de producción o, sencillamente, en la ampliación que creías que necesitabas fuera de tu nave.
Con indicación luminosa de la posición, confirmación de cada extracción y lectura de códigos de barras opcional, el operario sabe qué coger, dónde está y cuántas unidades. Desaparecen las búsquedas «a ojo» y los errores por referencias similares.
Cada entrada y salida queda registrada. Integrado con un software de gestión de almacén o con tu ERP, el almacén automático vertical te da un inventario permanente, trazabilidad por lote o número de serie y alertas de stock mínimo. Se acabó el inventario anual con la nave cerrada.
La bahía de trabajo se sitúa a la altura óptima de manipulación, entre la altura de codos y la de nudillos que recomienda la guía técnica del INSST para la manipulación manual de cargas (Real Decreto 487/1997). El operario no se agacha, no sube escaleras y no carga peso a distancia del cuerpo.
La mercancía queda dentro de un recinto cerrado. Puedes limitar el acceso por usuario o por código, y registrar quién ha retirado cada artículo. Es especialmente útil para herramientas, componentes de alto valor, recambios críticos o productos sujetos a control.
No todos los almacenes necesitan automatizarse. Preferimos decírtelo antes que venderte una máquina que no vas a amortizar.
Te compensa si…
Probablemente no te compensa si…
Si no tienes claro en qué grupo estás, ese es precisamente el objetivo del diagnóstico previo.
Recambios pequeños con miles de referencias, piezas parecidas entre sí y clientes esperando. El almacén vertical automático reduce el tiempo de servicio en mostrador y evita entregar la pieza equivocada.
Componentes, tornillería, herramientas y repuestos críticos para producción. Una referencia que no aparece puede parar una línea; aquí la trazabilidad y el control de accesos son determinantes.
Control por lote y caducidad, acceso restringido y entorno cerrado que protege el producto del polvo y de manipulaciones no autorizadas.
Picking de pedidos de varias líneas con alta rotación. Combinado con el WMS, el sistema puede agrupar pedidos y presentar las bandejas en el orden óptimo.
Densidad máxima, protección frente a golpes y polvo, y registro de cada extracción.
Departamentos de mantenimiento que gestionan repuestos de climatización, fontanería, electricidad o lencería en espacios técnicos reducidos, normalmente en sótanos donde cada metro cuenta.
No existe un precio cerrado porque cada instalación se dimensiona a medida. Los factores que más influyen son:
Para valorar la inversión no hay que mirar solo el precio de la máquina, sino compararlo con lo que hoy te cuestan los metros de nave ocupados, las horas de búsqueda y los errores de preparación. Ese cálculo es parte de nuestro estudio.
Si tu proyecto va más allá de una sola máquina, lo abordamos como un proyecto completo de automatización de almacenes.
Un almacén automático vertical es una máquina y, como tal, debe cumplir el marco normativo de seguridad industrial y de prevención:
Además, si tu almacén combina el sistema vertical con estanterías convencionales, recuerda que estas deben revisarse periódicamente conforme a la UNE-EN 15635. Lo cubrimos con nuestro servicio de inspección técnica de estanterías.
Conoce más sobre quiénes somos o descubre el resto de soluciones de almacenes automáticos.
Según datos de fabricante, hasta un 90 % de la superficie de suelo que ocuparían estanterías convencionales para la misma mercancía. El ahorro real depende de la altura libre de tu nave y del tipo de producto, y lo calculamos en el diagnóstico previo.
En el almacén automático vertical las bandejas permanecen fijas y un elevador extrae solo la que se necesita; en el carrusel vertical todas las bandejas giran en circuito. El almacén vertical aprovecha mejor la altura y ajusta la densidad según el tamaño real de la mercancía.
Sí. Los almacenes automáticos verticales pueden conectarse con los principales ERP y WMS del mercado para recibir pedidos, actualizar el inventario y registrar la trazabilidad de forma automática.
Los equipos se fabrican a medida de la altura disponible. Cuanta más altura libre, mayor es la capacidad y más rápida la amortización. En la visita técnica comprobamos también la capacidad de la solera y los accesos para la instalación.
En la mayoría de los casos sí. Planificamos el montaje por fases y la carga inicial de mercancía para minimizar el impacto en tu operación.
Revisiones preventivas periódicas según las indicaciones del fabricante, además de servicio técnico ante incidencias. Te proponemos el plan de mantenimiento adecuado a tu intensidad de uso.
Cuando la mercancía es mayoritariamente paletizada, muy larga o voluminosa, o cuando hay pocas referencias con mucho volumen. En esos casos suele ser más rentable otro sistema de almacenaje, y te lo diremos en el diagnóstico.