Un almacén no debería crecer a costa de aumentar los desplazamientos, multiplicar los errores o complicar cada vez más la operativa.
Cuando el volumen de mercancía aumenta, el espacio empieza a quedarse pequeño, el picking consume demasiado tiempo o determinados movimientos se repiten continuamente, automatizar el almacén puede convertirse en una solución para ganar capacidad, agilidad y control.
En MC Comercial somos especialistas en soluciones de almacenaje y almacenes automáticos, combinando sistemas de intralogística, automatismos, estanterías y software de gestión para adaptar la instalación a las necesidades reales de cada empresa.
No se trata de automatizar por automatizar.
Antes de plantear una solución es necesario analizar cómo funciona el almacén: qué mercancía mueve, cómo entra y sale, cuánto espacio existe, qué rotación tienen las referencias, qué operaciones generan más desplazamientos y dónde aparecen actualmente los cuellos de botella.
Porque un buen proyecto de automatización no empieza eligiendo una máquina. Empieza detectando qué problema tiene que resolver.
La automatización puede resultar especialmente interesante cuando el crecimiento de la actividad empieza a generar problemas que el sistema de almacenaje actual ya no puede resolver de forma eficiente.
Por ejemplo, cuando existe una gran cantidad de movimientos repetitivos, se dedica demasiado tiempo al traslado interno de mercancía, aumenta el número de errores de preparación, el espacio disponible está mal aprovechado o resulta difícil mantener un control preciso sobre la ubicación y el movimiento del stock.
También puede plantearse cuando una empresa necesita aumentar su capacidad sin trasladarse inmediatamente a una nave mayor.
En estos casos, un sistema automático o semiautomático puede ayudar a reorganizar los flujos internos, reducir desplazamientos innecesarios y aprovechar mejor el volumen disponible del almacén.
Pero no todos los almacenes necesitan el mismo grado de automatización.
En instalaciones con poco movimiento, operativas muy variables o volúmenes que todavía no justifican la inversión, una solución convencional o semiautomática puede resultar más apropiada. Por eso en MC Comercial entendemos la automatización como una herramienta al servicio de la operativa y no como un objetivo en sí mismo.
Muchas empresas se plantean automatizar cuando empiezan a detectar síntomas muy concretos.
Los operarios recorren continuamente los mismos pasillos. Las referencias con mayor rotación están mal situadas. Las entradas y salidas provocan recorridos innecesarios. La preparación de pedidos tarda cada vez más. La mercancía ocupa más superficie de la necesaria. Encontrar determinadas referencias resulta complicado. El crecimiento obliga a añadir personal, espacio o movimientos sin que la productividad aumente en la misma proporción.
Son problemas que terminan convirtiéndose en costes.
La respuesta no siempre será instalar un almacén completamente automático. En ocasiones será suficiente con reorganizar el sistema actual, incorporar almacenaje compacto, automatizar determinados movimientos o integrar un software de gestión.
La clave está en determinar qué nivel de automatización necesita realmente el almacén.
Cada almacén trabaja con mercancías, volúmenes y ritmos diferentes. Por eso existen distintas tecnologías de automatización y almacenaje que pueden combinarse dentro de un mismo proyecto.
El sistema Radio Shuttle permite trabajar con almacenaje compacto de paletas mediante un carro motorizado que realiza parte de los movimientos dentro de los canales de almacenaje.
Puede ser una alternativa adecuada para almacenes que manejan numerosas paletas y necesitan aumentar la densidad de almacenaje reduciendo determinados desplazamientos de las carretillas dentro de la estructura.
Es especialmente interesante cuando uno de los principales problemas del almacén es el aprovechamiento del espacio destinado a mercancía paletizada.
Frente a una solución totalmente automática, permite introducir un grado de automatización intermedio y adaptar la instalación a determinadas necesidades operativas.
Los transelevadores permiten automatizar los movimientos de entrada, almacenamiento y salida de unidades de carga dentro de una instalación preparada para ello.
Se desplazan por los pasillos del almacén y pueden trabajar en altura, por lo que resultan especialmente relevantes en proyectos donde se busca combinar automatización y aprovechamiento del volumen disponible.
Su implantación requiere estudiar de manera conjunta la estructura de almacenaje, las características de la carga, los movimientos previstos y el resto de elementos que forman parte del flujo logístico.
Por eso un proyecto con transelevadores debe plantearse como un sistema integrado y no simplemente como la incorporación de un equipo aislado.
Cuando la operativa se basa en cargas más pequeñas, referencias numerosas o preparación de pedidos, el sistema Miniload permite automatizar el almacenamiento de cajas, bandejas o cubetas.
En este tipo de instalación la mercancía puede desplazarse hasta el punto en el que se realiza la operación, reduciendo la necesidad de que sea siempre el operario quien tenga que recorrer el almacén para localizar cada referencia.
Puede resultar especialmente útil en entornos con numerosas ubicaciones y operaciones repetitivas de almacenamiento o preparación.
El objetivo es conseguir una gestión más ordenada de las referencias y disminuir movimientos que no aportan valor a la operación.
No toda la automatización de un almacén tiene que concentrarse en las estanterías.
Los transportadores para paletas permiten conectar diferentes zonas de la instalación y automatizar determinados recorridos internos de las unidades de carga.
Pueden formar parte de soluciones más amplias en las que sea necesario comunicar recepción, almacenamiento, preparación, expedición u otros puntos del proceso.
Automatizar estos movimientos resulta especialmente interesante cuando un mismo recorrido se realiza de forma continua y acaba consumiendo una cantidad significativa de tiempo operativo.
Cuando el problema principal es la falta de superficie, aprovechar la altura disponible puede cambiar por completo la capacidad de una instalación.
Los sistemas de almacenaje vertical permiten concentrar mercancía en altura y reducir la superficie necesaria para determinadas referencias.
La conveniencia de este tipo de solución dependerá de las dimensiones disponibles, las características del producto almacenado, la frecuencia de acceso y la operativa diaria.
El objetivo vuelve a ser el mismo: utilizar mejor el espacio existente sin perjudicar el acceso a la mercancía ni complicar el funcionamiento del almacén.
Un almacén automático necesita saber qué mercancía tiene, dónde se encuentra y qué movimiento debe realizarse en cada momento.
Por eso el Software de Gestión de Almacén (SGA) es una pieza especialmente importante dentro de los proyectos de automatización.
El SGA permite gestionar en tiempo real los flujos de información asociados a las operaciones logísticas del almacén e integrar su gestión dentro del sistema de información de la empresa.
Su función no consiste únicamente en registrar stock.
El software ayuda a coordinar ubicaciones, movimientos, entradas, salidas y otras operaciones para que los diferentes elementos del almacén trabajen de forma organizada.
En una instalación automatizada, maquinaria, sistemas de almacenaje y software deben entenderse como partes de una misma solución.
No existe un sistema automático que sea el mejor para todas las empresas.
Un almacén con paletas completas y muchas unidades de una misma referencia plantea unas necesidades muy diferentes a las de una instalación dedicada a preparar pedidos con cientos o miles de referencias pequeñas.
Para determinar qué solución tiene sentido conviene estudiar factores como las dimensiones y altura disponibles, tipo y peso de las unidades de carga, número de referencias, rotación de los productos, entradas y salidas, frecuencia de picking, recorridos actuales, picos de actividad y previsión de crecimiento.
También es importante analizar cómo se relacionará la automatización con el sistema de almacenaje ya existente.
En algunos proyectos puede interesar automatizar gran parte de la instalación. En otros, el mejor resultado puede obtenerse actuando únicamente sobre las operaciones que generan más tiempo, desplazamientos o errores.
Un error habitual es empezar preguntando qué tecnología instalar.
La primera pregunta debería ser otra:
¿Qué está haciendo perder dinero, capacidad o tiempo al almacén actual?
Puede ser un problema de espacio.
Puede ser un exceso de desplazamientos.
Puede ser una preparación de pedidos demasiado lenta.
Puede ser una mala distribución de las referencias.
Puede ser la dificultad para controlar el stock y sus movimientos.
O puede tratarse de una combinación de varios problemas.
A partir de ese diagnóstico es posible valorar si la respuesta adecuada pasa por un Radio Shuttle, un transelevador, un Miniload, transportadores, almacenaje vertical, un SGA o una solución que combine distintas tecnologías.
Ese planteamiento ayuda además a evitar inversiones sobredimensionadas y a concentrar el proyecto en las mejoras que realmente necesita la empresa.
Automatizar no significa necesariamente construir un almacén nuevo desde cero.
Dependiendo de las características de la instalación, puede estudiarse la incorporación de soluciones automáticas o semiautomáticas dentro de almacenes existentes.
En estos proyectos adquieren especial importancia el espacio disponible, la distribución actual, la estructura de almacenaje, los accesos, los recorridos de mercancía y la compatibilidad entre los nuevos sistemas y la operativa que debe mantenerse.
Por eso, cuando una empresa quiere ampliar capacidad o mejorar productividad sin cambiar inmediatamente de nave, conviene estudiar primero las posibilidades reales de optimización de su instalación actual.
En MC Comercial trabajamos con soluciones para el equipamiento de almacenes e instalaciones industriales, desde sistemas de almacenaje hasta automatismos y herramientas de gestión.
Nuestro enfoque consiste en adaptar cada solución al tipo de mercancía, al espacio y a la operativa de la empresa.
Porque disponer de más tecnología no garantiza por sí solo tener un almacén mejor.
Un almacén funciona mejor cuando espacio, estanterías, movimientos, automatización y gestión de la información forman parte de un sistema coherente.
Si estás planteando automatizar, ampliar o reorganizar tu almacén, cuéntanos cómo funciona actualmente y qué problema necesitas resolver. Podremos valorar qué tipo de solución se adapta mejor a las necesidades de tu proyecto.
MC Comercial desarrolla su actividad desde Málaga y ofrece soluciones para empresas que necesitan mejorar el aprovechamiento, la organización y el funcionamiento de sus espacios industriales.
Si tu almacén está creciendo, se ha quedado pequeño o empieza a generar demasiados movimientos y tiempos improductivos, estudiar su automatización puede ser el siguiente paso.
El punto de partida no debería ser decidir qué máquina comprar, sino analizar qué partes de la instalación pueden funcionar mejor y qué solución resulta adecuada para conseguirlo.
Un almacén automático es una instalación en la que determinadas operaciones de movimiento, almacenamiento o recuperación de mercancía se realizan mediante sistemas automatizados y software de gestión. El nivel de automatización puede variar desde soluciones semiautomáticas hasta instalaciones con un alto grado de automatización.
La automatización puede tener sentido cuando existen volúmenes y operaciones suficientes para justificarla y cuando permite actuar sobre problemas concretos como desplazamientos repetitivos, falta de espacio, tiempos elevados de preparación o dificultad para controlar los movimientos de mercancía. La rentabilidad debe analizarse para cada instalación y no únicamente por el tipo de tecnología.
No. En muchas instalaciones puede ser más conveniente automatizar únicamente determinadas operaciones o zonas. Los sistemas semiautomáticos también permiten mejorar algunos procesos sin transformar por completo el almacén.
Radio Shuttle es una solución de almacenaje compacto semiautomático para paletas en la que un carro motorizado realiza movimientos dentro de los canales. Un transelevador permite automatizar el movimiento de las unidades de carga a lo largo de los pasillos de un almacén preparado para este sistema.
Un Miniload es un sistema de almacenamiento automático diseñado generalmente para trabajar con unidades de carga más pequeñas, como cajas, bandejas o cubetas. Puede utilizarse para organizar numerosas referencias y agilizar determinadas operaciones de almacenaje y preparación.
El SGA o Software de Gestión de Almacén gestiona la información relacionada con ubicaciones, mercancías y operaciones logísticas. En una instalación automatizada ayuda a coordinar los flujos de información con los movimientos que se producen dentro del almacén.
Puede ser posible, pero depende de las características de cada instalación. Antes de hacerlo es necesario estudiar el espacio, la estructura existente, los flujos de mercancía, los accesos y las operaciones que se pretenden automatizar.
La elección debe partir del funcionamiento real del almacén: tipo de mercancía, unidades de carga, número de referencias, rotación, movimientos diarios, espacio disponible y objetivos del proyecto. A partir de esos datos se puede determinar qué nivel y qué tipo de automatización tiene sentido.
Si tu empresa necesita almacenar más mercancía, reducir recorridos, organizar mejor las referencias o preparar su instalación para un mayor volumen de trabajo, podemos ayudarte a estudiar las posibilidades de mejora.
Cuéntanos qué está limitando actualmente tu almacén y estudiemos qué solución de almacenaje y automatización puede encajar mejor en tu operativa.
También puedes conocer nuestras soluciones de estanterías industriales, estanterías comerciales y mobiliario de oficina.